En esta pequeña calle del barrio antiguo, todo Logroño se reúne a charlar, brindar1 y comer algo. En 300 metros, la Calle Laurel concentra más de sesenta bares y tabernas. Aquí no hay menús; se come de pie2, entre risas, con un trozo de pan en la mano. En el Bar Soriano, los champiñones con gambas chisporrotean3 sobre la plancha. En el Blanco y Negro se sirven mini bocadillos rellenos de jamón y pimiento. Cada bar tiene su especialidad; brochetas de gambas, croquetas, cazuelitas de callos o pimientos de piquillo rellenos. Más que una calle, Laurel es un punto de encuentro.
1. trinquer
2. debout
3. crépitent