A las colegas de mi madre
Nadie se sabe vuestros nombres, nadie.
Mujeres invisibles de la esfera,
resquicios1 ignorados por el mundo.
5 Ningún científico, ningún poeta
habla de vuestra historia, ni el mejor filósofo, ni el
periodista culto
empieza el telediario mencionándoos.
Ni la experta psicóloga os dirige
10 un mensaje de lucha.
No hablan de vosotras en la radio,
ni en la televisión. Las invisibles,
las marginadas, las que vais limpiando
escaleras, portales, oficinas.
15 Todas portáis el rostro
alicaído de mi santa madre.
1. (ici) recoins