Me llamo Pablo y os voy a contar una historia. Hace tiempo no me sentía tan contento. De lunes a viernes estaba distraído entre el colegio y los deberes, pero el fin de semana era un rollo1 y, aunque a veces quedaba con amigos, siempre solíamos hacer lo mismo y eso termina aburriendo. Queríamos probar actividades diferentes, y no podíamos por una razón: todos vamos en silla de ruedas eléctricas y, algunos, apenas podemos mover los brazos, por lo que necesitamos ayuda de familiares o de otra persona. A esta dificultad se une que, cuando salimos a la calle, nos encontramos con un montón de trampas: escaleras, bordillos y coches que aparcan en la acera o delante de un paso de peatones. El humor es muy importante y lo usamos para esquivarlas como si estuviéramos jugando a una yincana2, pero no siempre es fácil. Os pongo mi ejemplo, pero también hay personas ciegas, abuelitos, y personas con muletas que tienen el mismo problema. [...]
Una tarde, entre bostezo y bostezo3, vi algo en la tele que llamó mi atención: un partido de hockey entre chicos y chicas en silla de ruedas. ¡No me lo podía creer! Nervioso llamé a mi mejor amigo, y le dije:
– ¡Pon la tele en el canal 14!
Esperé impaciente hasta que escuché su voz:
– ¡Qué chulada!4
– ¿A qué sí? Tenemos que crear nuestro equipo. [...]
Tal y como sospechaba, a todos mis amigos les entusiasmó la propuesta, aunque surgieron muchas dudas. Carmen, la única chica de la pandilla, nos preguntaba si le dejarían jugar con los chicos. Tomás no comprendía cómo podría participar en el juego al tener un adaptador especial que lleva en la barbilla5. No teníamos respuesta, pero éramos optimistas.
1. c'était gonflant
2. une course d'obstacles
3. entre deux bâillements
4. C'est trop bien !
5. au menton