Acostarse sobre la red de finos hilos de acero1, a varios metros sobre el piso en un espacio en penumbras. Abrir las manos y sentir con todo el cuerpo las vibraciones con las que se comunican las arañas, como si estuviéramos atrapados en una tela gigante tejida por ellas, aguardando2 su llegada inminente.
No es miedo lo que quiere provocar Tomás Saraceno, artista tucumano3 [...], con esta instalación4 [...]. [A]spira a todo lo contrario: que podamos transformar el miedo en amor, o la aracnofobia en aracnofilia. Y sensibilizarnos, gracias a este «concierto silencioso», hacia las otras especies con las que compartimos la vida en este planeta.
Que el hombre no es el centro del mundo, y que lo está destruyendo, es el mensaje que intentan transmitir desde hace años él y otros «artivistas». Sus voces, y las imágenes que impactan mucho más que las palabras, procuran concientizar sobre la urgencia de tomar medidas drásticas [...].
«El cambio climático está ocurriendo ahora», advertía Saraceno en 2018 [...]. «Necesitamos trabajar juntos para crear una nueva historia [...]».
1. acier
2. aguardando = esperando
3. tucumano·a = de San Miguel de Tucumán (Argentina)
4. Liberar el aire: cómo escuchar el universo en una telaraña (2022)