Cuando se habla de ciencia y tecnología se suele pensar en laboratorios de punta, grandes telescopios e instrumentos robotizados. ¿Pero sabías que muchos de los artefactos que hoy compras como artesanía, fueron las primeras soluciones tecnológicas hechas por humanos? Rescatar y poner en valor esas tecnologías desarrolladas por pueblos originarios es lo que busca «Mi laboratorio de Artesanía» […].
Su objetivo es invitar a niños de 6 a 10 años y sus familias a un viaje para conocer más sobre la historia de los pueblos originarios que crearon estos artefactos tecnológicos, sus usos, su materialidad y cómo hoy siguen siendo útiles y vigentes. «Esperamos que, con esta forma de ver la artesanía, los niños valoren más este tipo de artefactos y la inteligencia e inventiva de los pueblos originarios que los crearon y siguen recreándolos», dice Elena Alfaro, directora del proyecto […].
En el kit aymara, los niños se acercarán a su textilería, descubriendo lo importante que es el teñido y el conocimiento químico que significó que este pueblo obtuviera una enorme gama de colores desde hace cientos de años. Mientras que en el kit mapuche lafkenche, los niños podrán conocer el universo de la cestería como una tecnología, conocer y practicar la técnica del anudado y crear su propio artefacto tecnológico usando ese conocimiento.
«Niñas y niños de hoy han crecido rodeados de tecnologías digitales que resuelven necesidades de la vida cotidiana poblando su entorno de computadores, teléfonos celulares, videojuegos, y una gran cantidad de dispositivos, que son considerados los más avanzados tecnológicamente, sin que ninguno de estos potenciales usuarios pueda explicar cómo funciona o cómo se realizó dicha tecnología, percibiéndola como algo valioso, pero indescifrable.»