«La Memoria Democrática europea no se entiende sin la participación de los españoles en la defensa de la libertad, algo que nos llena de orgullo, y reconoce, una vez más, la gran aportación de los exiliados republicanos españoles en la reconstrucción democrática europea tras la II Guerra Mundial», ha reivindicado el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez. [...]
La Ley de Memoria Democrática establece como Lugar de Memoria Democrática aquel espacio, inmueble, paraje o patrimonio cultural inmaterial o intangible en el que se han desarrollado hechos de singular relevancia por su significación histórica, simbólica o por su repercusión en la memoria colectiva, vinculados a la memoria democrática, la lucha de la ciudadanía española por sus derechos y libertades, la memoria de las mujeres, así como con la represión y violencia sobre la población como consecuencia de la resistencia al golpe de Estado de julio de 1936, la Guerra, la Dictadura, el exilio y la lucha por la recuperación y profundización de los valores democráticos. [...]
Fernando Martínez ha recordado que «entre 1939 y 1940 más de 80 000 españoles republicanos, militares y civiles fueron internados en este campo que se encontraba en la misma playa de Argelès-sur-Mer en unas circunstancias muy difíciles y complicadas. Fueron españoles que combatieron contra el fascismo en España y que, pocos meses después, lo hicieron contra el nazismo en Europa».