Ahí va Tristán el Triste, profesor de música y genio del violín, aunque él no lo acepte. [...]
En mitad del desierto, encandilado1 por esas llanuras interminables, Tristán se ha detenido un momento en su camino al destierro. A pesar del calor que resquebraja las piedras, él está maravillado. Y es que el aire en este desierto es tan limpio y transparente que a simple vista permite ver a más de ochenta kilómetros de distancia. En un momento deja su mochila en la huella y sube a un pequeño montículo, se hace visera con las manos y da una mirada en trescientos sesenta grados: el pavoroso2 círculo del horizonte –un horizonte mondo y lirondo3– le hace percibir el vértigo de la redondez de la Tierra. Totalmente encendido, se dice a sí mismo que justo aquí deberían de traer a los idiotas que aún creen que la Tierra es plana. [...]
Había dejado la metrópoli y había partido en busca de un lugar con menos fandango4. Más afín con su tristeza, más acorde con su silencio, más coherente con su soledad. [...] Un lugar, violín mío, donde nadie sepa quién soy. Donde no florezcan margaritas. O sea, otro planeta. [...] Tristán el Triste compró un montón de mapas de distintos tamaños y formas. Mapas del país, mapas de regiones, mapas de pueblos. Y se puso a estudiarlos como si fueran mapas estelares. Lupa en mano, se pasó la noche en vela5 marcando puntos, apuntando distancias y subrayando nombres, no de grandes ciudades, sino sobre todo de pueblecitos y caseríos6 dejados de la mano de Dios. Todo lo marcado lo halló hacia el sur o hacia el norte. Esa noche Tristán descubrió que ese país, de tan flaco, no tenía este ni oeste. Al amanecer se quedó dormido con un mapa regional en las manos, con el índice apuntando a un extenso territorio coloreado en café. Estaba decidido, su escondrijo sería en el norte, específicamente el desierto de Atacama.
1. ébloui
2. pavoroso = espantoso, terrorífico
3. mondo y lirondo = limpio, puro
4. raffut
5. il ne ferma pas l'œil de la nuit
6. hameaux